Mecanismo de Acción e Introducción Terapéutica
El potencial terapéutico del dióxido de cloro radica en su capacidad de reaccionar según los niveles de pH. Esta molécula se descompone al interactuar con un entorno ácido, separándose del ion cloruro y liberando oxígeno. Durante esta reacción, se transforma en cloruro de sodio (sal común) e incrementa la presencia de oxígeno, el cual, junto con el ion cloruro, destruye por oxidación a los agentes patógenos ácidos, transformándolos en residuos alcalinos.
Protocolo C (Antiguo Protocolo 101)
Protocolo Universal Desintoxicante
Es un protocolo universal para casos desde agudos hasta crónicos. Resulta sumamente útil para realizar una limpieza general de toxinas en todo el cuerpo. Constituye un procedimiento de desintoxicación altamente eficaz, ya que oxida patógenos, toxinas e incluso metales pesados. Carece de efectos secundarios adversos y no suele causar diarrea ni malestar estomacal.
¿Cómo se Prepara e Ingiere?
PASO 1 — DILUCIÓN BASE
Diluir 10 ml de CDS a 3000 ppm en 1 litro de agua potable o destilada.
PASO 2 — FRECUENCIA Y DOSIFICACIÓN
Se realizan tomas cada una hora hasta terminar la botella. Lo ideal es hacer entre 8 y 12 marcas en la botella para controlar con precisión las tomas diarias.
PASO 3 — PROGRESIÓN EN CASOS GRAVES
En caso de enfermedad grave o peligro para la vida, se puede aumentar la dosis haciendo una progresión lenta hasta llegar a los 30 ml de CDS por cada litro de agua. Se puede subir de a 5 ml de CDS por semana en función de la tolerancia.
PASO 4 — CASOS DE DESMINERALIZACIÓN
Si la persona tuviese un problema de desmineralización, añadir 1/8 de agua de mar a la preparación.
